¿“Jugando a ser Dios”?
Por:Zyanya
No creo pero…
Esta es una aseveración, más que una pregunta, que la he leído en algunos artículos relacionados con los avances en la ingeniería genética; por supuesto, artículos no escritos por científicos sino por personas que no están de acuerdo con el tema. Cuando leo esta oración, “jugando a ser Dios” siento una especie de malestar estomacal, algo que me hace mucho ruido dentro de mi cerebro y me hace pensar en que, han pasado tantos años desde que Louis Pasteur le dio la patada definitiva a la generación espontánea, en que por medio de experimentación dio a luz a una vacuna contra la rabia aunque el pobre murió sin haber visto el virus, en que Einstein desarrolló la fórmula E = mc2 derivándose de ésta la bomba atómica, en que, en las supuestas posesiones diabólicas de algunas personas, los exorcismos no funcionaban y entonces la ciencia las estudió y catalogó como enfermedades mentales para desgracia y desilusión de los religiosos pues se perdieron muchos adeptos a raíz de este suceso, y todavía mi querido lector, todavía estamos revolviendo la ciencia con la fe. No sabemos distinguir lo científico de lo no científico como lo es la fe, la cual no cuestiona sino que acepta las cosas tal y como son sin someterlas al método científico en el cual se trabaja por ensayo y error. Situación muy cómoda la de la fe por supuesto, porque está más fácil no pensar, no cuestionar, no reflexionar, no experimentar, no comprobar. -¡Ay no mijita que flojera diría mi tía Carmela! ¡Con todo el quehacer que tengo y tú quieres que me ponga a pensar, además ya va a empezar Big Brother mi amor!-. Entonces lo más fácil es aceptar las cosas así como están, por medio de la fe. La fe y la ciencia no son hermanas, ni siquiera primas, ojalá que pudieran ser amigas eso sería formidable, pero no, falta mucho para que esto suceda. Sin embargo existen científicos religiosos, otros espirituales (lo religioso es muy diferente a lo espiritual) que logran hacer una división en su cabeza y en su corazón de la fe y la ciencia. Como dijo Nietzsche: "Fe significa no querer saber la verdad”. Juzgue por usted mismo mi querido lector.
La ingeniería genética, sin duda ha tenido un impacto insospechado en los últimos tiempos en los que se han logrado grandes avances descifrando el código genético y se está buscando una nueva biotecnología para poder exterminar, por decirlo así, muchas enfermedades genéticas; esto es excelente sin duda alguna, imagínese usted, que le dijeran que sus hijos podrán estar exentos del gene de la diabetes, o que la fibrosis quística jamás se presentará porque ya se puede quitar este gene y reemplazarse por uno sano, o que el VIH ya no podrá invadir a las células T4 porque la biotecnología logró cambiar la secuencia de los aminoácidos en las proteínas de la membrana celular de estas células y el VIH ya no las reconoce; sin duda es algo fabuloso. Pero, ¿qué hay detrás de todo esto? Se ha puesto usted mi querido lector, a pensar, ¿qué hay detrás de toda ésta tecnología y sobre todo, qué es lo que la bioética opina?
Vamos a hacer un análisis de la situación: mire usted, se estima que al año 100 millones de animales son usados en experimentos; imagínese ¡100 millones de animales reportados! porque por supuesto la cifra ha de ser mayor; animales que tienen que ser “eutanizados” para evitar que sigan sufriendo. Muchos de estos millones son utilizados para la industria cosmética, para que usted se pueda lavar su cabello con un champú que se supone que a usted querido lector ya no le hará daño pues para esto ya murieron cientos de animales en cada prueba. Se ha cuestionado usted, ¿cuántos embriones van a ser necesarios para las pruebas de manipulación genética? (algunos artículos hablan de que esto ya se está llevando a cabo). La biotecnología está manipulando plantas y animales genéticamente desde hace muchos años, y estas pruebas para humanos, primeramente las lleva a cabo en animales pero después tendrá que probarlas por supuesto que en seres humanos, si es que la biotecnología en estos casos se quiere perfeccionar, que es lo más seguro. ¿Cuántos seres humanos morirán en cada intento de los científicos? ¿Cuántos nacerán con deformidades? ¿Cuántos nacerán aparentemente sanos pero al correr del tiempo desarrollarán alguna enfermedad genética producto de la manipulación? ¿Quién o quiénes se ocuparán de los seres humanos que nazcan con deformidades o enfermos? ¿Se aplicará la eutanasia a estos seres cuando se sepa que el producto no es el esperado? ¿Se aplicará aún, en países en los cuales no es legal, o bien se van a cambiar las leyes para estos casos? ¿Cuántos años vivirá una persona manipulada genéticamente? ¿Qué pasará con nuestro ecosistema?
Yo no dudo de las buenas intenciones de nuestros científicos pero, recuerde el dicho que no sé quién dijo: “De bien intencionados está lleno el infierno”. ¿Qué va a pasar con aquellos científicos faltos de ética que dispongan de esta biotecnología para manipular el código genético y lograr por ejemplo: razas puras, enfermedades sofisticadas que ataquen únicamente el gene necesario para provocarlas, superhombres necesarios para resistir en la guerra, alteraciones en la naturaleza para beneficio o maleficio de algunos cuantos? o bien, suponiendo que podemos escoger el sexo (que ya se puede), el color del pelo, la piel, los ojos del nuestro bebé; y resulta que la gran mayoría los pide de determinado color, por ejemplo, azules o verdes, piel blanca, imagínese usted la discriminación (que ya estamos medio acostumbrados a ella) que se va a suscitar si esto se da. Bueno, eso sí, si la clonación se legaliza, -por favor déme dos clonos de Brad Pitt para llevar (ojalá se pudiera) diría mi tía Carmela.
Continuando con el tema, tal vez viviríamos la ciencia ficción que nos cuenta Aldoux Huxley en su libro titulado: “Mundo Feliz” en el cual describe una serie de “personas” programadas y diseñadas para diferentes puestos, comiendo lo mismo, viviendo una felicidad aparente; o bien tendríamos el resultado de un “Anime japonés” el cual relata que los seres humanos han llegado a la inmortalidad, pues al morir, su cerebro y su médula pueden ser transplantados a otro cuerpo y así seguir viviendo por la eternidad.
Hay muchas cuestiones que se pueden analizar, pero por falta de espacio no puedo escribirlas todas, sin duda llegaríamos a un caos peor que el presente y tardaría la humanidad muchos años en habituarse a él. Y luego vendrían otros por supuesto.
En mi forma de pensar, no creo que los científicos bioéticos, quieran o estén “jugando a ser Dios”, cuando lo que quieren es el aliviar el dolor y erradicar las enfermedades, si Dios hubiera querido que no pensáramos o razonáramos, nos hubiera fabricado con un “chip” como los de las computadoras y no nos hubiera dado la inteligencia ni mucho menos el “libre albedrío”, pero sí me pongo a pensar en los resultados del “ensayo y error” del método científico y las consecuencias de todo el proceso de manipulación genética en todas sus dimensiones. Si existiera la forma de evitar el experimentar con animales y seres humanos y lograr el mismo resultado, sería maravilloso, pero ¿hasta qué punto es bioético llegar? o ¿hasta dónde se piensa llegar?
Mientras son peras o son manzanas, creo que lo mejor es prepararnos para poder desarrollar un pensamiento crítico analítico y racional para saber distinguir entre lo ético y lo destructivo para la humanidad. Y ahorrar, ahorrar mucho dinero para poderme comprar un clono de Brad Pitt porque lo más seguro es que las primeras piezas tengan altos precios en el mercado y tal vez cuando la clonación sea el pan de cada día yo ya no esté en este planeta a excepción de que ya podamos aplicar el “Anime japonés’ y obtenga mi inmortalidad.
Hasta la próxima!!!
©Zyanya
Por: Zyanya
En primer lugar, comenzaré por aclarar, que la palabra correcta es: homosexualidad, y no homosexualismo como muchas personas la dicen. La terminación “ismo”, significa: “marcada preferencia” y se utiliza para las distintas religiones o doctrinas, como el cristianismo que es una doctrina en base a cristo, el budismo que es una doctrina en base a buda y así como existen muchas doctrinas todas ellas terminadas en “ismo”. La homosexualidad no es una doctrina.
Hace algunos meses, me tocó ver un programa del canal 44 que no recuerdo el nombre pero era como la una de la tarde, en el cual se estaba hablando acerca de la homosexualidad. En este programa estaban presentes las dos conductoras, un hombre homosexual y un psicólogo. A mi en lo personal me hubiera encantado que estuviera también presente el sexólogo Efraín Rodríguez, pero me imagino que, o no lo invitaron, o lo invitaron y no pudo asistir. ¿Por qué Efraín? pues porque él sabe mucho acerca de este tema, como sexólogo que él es.
Bueno, el caso es que me retumbaban los oídos por todo lo que algunas (muchas) de las personas que llamaban estaban opinando. Desgraciadamente en ese momento mi teléfono estaba cortado, (gracias al cambio foxista, ya sabe usted, que desde el “cambio” nos va de maravilla a los mexicanos y ganamos mucho más $$$$. oiga, pensándolo bien sí hubo “cambio”, pero en mi bolsa, ¡siempre traigo puro cambio porque los billetes no se dejan ver!) y no pude llamar para hacer algunas aclaraciones que como persona que estudió una carrera científica hubiera podido hacer.
La cosa es que las señoras que llamaban, llamaban para pedirle al joven homosexual, que por favor volviera sus ojos a Dios y la “enfermedad del homosexualismo” (así lo dijo esta persona dale y dale con la terminación “ismo”) desaparecería como por arte de magia. Se me antojó algo así como: ♫si usted esta cansado de tener el sexo que tiene. Si usted es hombre y quisiera convertirse en mujer, ponga toda la atención del mundo: lo único que tiene que hacer es rezar, negar su sexualidad y el cambio viene ¡inmediatamente!♫ (¿dónde habré escuchado lo del “cambio”?). Pobre hombre homosexual que estaba en el programa, y permíteme felicitarte (no recuerdo tu nombre) porque dijiste: Sras: ¡la religión no tiene nada que ver con la homosexualidad!
Creo que todas las señoras mochas que estaban escuchando a este joven que con todo el valor del mundo se exhibió en la televisión (válgame Dios diría mi tía Chonita persignándose, ¡un joto en la tele!) corrieron a la iglesia a pedirle a Dios que le cayera un rayo al canal 44, o que de repente se quemara la estación, o que el cochino homosexual se muriera por sucio en esos mismos instantes, o que el Sr. Cabada reflexionara y dejara de pasar esos programas de maricones en la tele si no, ¡ya no cooperarían con las madrinitas!
La verdad es que al pobre muchacho ¡le llovió catecismo para rato!
La segunda aclaración que quiero hacer es la de que la homosexualidad no es una “preferencia”. Piense estimado lector: cuando usted llegó a la “edad de la cosquilla”, cuando empezó a sentir “atracción sexual” se encerró en su recámara y comenzó a pensar en ¿a quién preferiría? si usted es hombre, acaso se dijo a usted mismo: Mmmh ya empiezo a sentirme atraído sexualmente, pero, ¿a quién prefiero? ¿A los hombres? o ¿a las mujeres?
¡Ay pues como soy hombre, voy a preferir a las mujeres, o como soy mujer prefiero a los hombres! ¡nooooo! no se trata de preferencias, sino de orientaciones. ¡Mi sexualidad se orienta hacia el sexo opuesto, mi sexualidad se orienta hacia el propio sexo! ¡Eso es la homosexualidad! ¡Una orientación! La homosexualidad no es una ¡enfermedad! y si algún médico le dice tal aseveración, permítame recomendarle a esa persona, que lea un poco o un mucho acerca de la homosexualidad, la cual como enfermedad, se borró hace algún tiempo del MSD-IV (manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales), en el cual dice que la homosexualidad, no figura como patología ( o sea enfermedad), mientras que las parafilias (perversiones) son consideradas trastornos sexuales y la transexualidad es conceptuada como un trastorno de la identidad sexual. Puede usted verificar esto en la siguiente dirección electrónica: http://64.4.14.250/cgi-bin/linkrd?_lang=ES&lah=705e82b885cd63c303d84b66589978fa&lat=1059617764&hm___action=http%3a%2f%2fisisweb%2ecom%2ear%2ffamilia%2ehtm
Lo que pasa es que, estamos carentes de cultura, somos muy ignorantes en muchas cosas, además, nos dejamos llevar por la “vox populi”. Es que, mi comadre petrita dice que los jotos no nacen que se hacen. ¡Ah! ¡Qué bien! la comadre Petra ¡sabe más que los científicos! Es que… en la Biblia dice que Dios hizo a Adán y a Eva. ¡Ah! ¡El método científico vale gorro! guiémonos por la Biblia y ¡quememos las bibliotecas!
¡Por favoooor! Déjeme platicarle, que los últimos estudios han lanzado la teoría de que el primer ser humano no fue hombre sino… ¡mujer! ¿Que dónde escuché tal aseveración? ¡En el discovery channel mamacita! te la pasas viendo TV azteca o Televisa… ¡ay mijita! ¡Ahí no vas a aprender nada de cultura, al contrario!
¡Ay… pos yo no sé ná de los jotos! yo nada mas sé que Yahir es muy macho y por eso ganó en la nacademia… y le ganó a la mamilas de la Myriam ¡fíjate! responde la tía Remedios.
Qué tristeza que en lugar de tener un pensamiento crítico, un pensamiento reflexivo y analítico, nos dejemos llevar por Andrés García y su bombita. ¡Porque ése si que es muuuy macho! ¡Sí Sr.! Todos los hombres quisieran ser como él, o ¿no? ¿A poco no le gustaría a usted tener toda su lana y tener todas esas mujeres junto a usted?
Ese es el prototipo de macho, de hombre, de mexicano, que tienen algunas personas. ¡Todos los demás son homosexuales!
Volviendo al programa que escuché y miré (como dicen aquí en ciudad Juárez) en la televisión, de pilón, habla alguien y pregunta a las conductoras que si ellas tienen algún pariente ¿homosexual? ¡Válgame la virgen de Guadalupe! si ya nomás faltaba que las acusaran de ¡lesbianas y novias una de la otra!
¡Qué ocurrencias de la gente! solamente porque este par de conductoras se portaron con mucho respeto hacia el homosexual presente (como debe de ser) entonces, ya es porque tienen un homosexual en la familia o quizá son lesbianas y por eso lo respetan como ser humano.
¡Ay, virgen de los remedios! ¿Hasta dónde vamos a llegar?
No, pos, si yo vi, como se miraban la una a la otra…
¡Ya tía Carmela deje de estar sembrando cizaña y tráguese los tacos que se le van a enfriar!
¡Ukela, pos no me dejan opinar!
Y claro que no faltó el o la que se quiso pasar de listo o lista preguntando la misma tontería de siempre: ¿no tienes miedo de que te de el sida? señoras y señores ¡por favooooor!
Yo le voy a regresar la pregunta: ¿oiga, no tiene miedito de que le peguen el virus del sida? ¿qué no entiende la gente? hace muuuchos años que el sida no es una enfermedad exclusiva de homosexuales, el nombre de “síndrome gay” se quitó hace como 20 años cuando la ciencia descubrió que no era una enfermedad propia de homosexuales sino que era y es una enfermedad que nos puede dar a cualquiera y a cualquier edad. ¿Por qué siempre le hacen la misma pregunta a las prostitutas y a los homosexuales? ¡Entiéndanlo, el sida nos puede dar a cualquiera! ¡Todos debemos de tenerle miedo a este virus devastador! cualquiera de nosotros heterosexuales nos podemos contagiar, al igual que los homosexuales, todos debemos de protegernos. ¿Sabe usted cuándo se va a terminar el virus del sida? el día que todos nos protejamos y tengamos “sexo seguro”. ¡No confundamos los términos!
¡Ah! pos yo creí que me aconsejaban que tuviera “seguro el sexo” mijita. Dijo la tía Carmela cuando salió con tremenda barrigota.
Y échele un vistazo a las estadísticas, nos dicen que diariamente se infectan 16 mil personas entre hombres, mujeres y niños. De ninguna manera dice: diariamente se infectan 16 mil homosexuales. ¡No!, ¡para nada! lea esta página por favor si en realidad le interesa: http://64.4.14.250/cgi-bin/linkrd?_lang=ES&lah=8aa78991e21edcfa51584533fa5ff481&lat=1059617764&hm___action=http%3a%2f%2fwww%2emsd%2ecom%2emx%2fpacientes%2fsida%2ftesala01%2ehtm
o también puede consultar ésta: http://64.4.14.250/cgi-bin/linkrd?_lang=ES&lah=569bfe19e90a2593d07b73bd509f8b44&lat=1059617764&hm___action=http%3a%2f%2fwww%2eglobalpc%2enet%2fcomunidad%2farticulos%2fignacio%2dlee%2fsida%2easp
De repente recordé, que hace algún tiempo, cuando algunas mujeres casadas tenían solamente hijas y no hijos, el hombre les ponía tremendas aporreadas diciéndole: ¡no sirves para nada! ¡ni pa’ tener machos!, ¡puras viejas me das! y las pobres mujeres cada vez que se embarazaban duraban 9 meses rogándole a todos los santos y santas que por favor les mandara un hijo varón para que su santo esposo ya no les pegara... ¿pero qué sucedió después? con la ciencia, con la tecnología, nos dimos cuenta de que los que determinan el sexo son: ¡los espermatozoides! fíjese nada más, el responsable de tener puras viejas, era: ¡el hombre! ¿Usted cree que las mujeres se desquitaron y aporrearon a todos estos machos? yo no creo, a la mejor ni siquiera se han dado cuenta de “esto” y las siguen responsabilizando.
Así estamos en México, ignorantes de la ciencia y de muchas cosas más.
Bueno, pues siguiendo con el tema de la homosexualidad, le diré que ya la psicología no se ocupa del tema como una enfermedad sino que es la genética la que se está ocupando del mismo. Y parece (digo parece porque aún no está comprobado sino en estudio) ser, que encontraron una fracción en uno de los cromosomas sexuales femeninos, una fracción llamada q28 la cual se cree que predispone para la homosexualidad. Aunque aún no se ha comprobado nada, ya hay muchos estudios que nos llevan a pensar cada vez más, que la homosexualidad es genética y no una “preferencia” como piensa mi tía Carmela.
Lea todo lo que viene en Internet acerca de estos estudios, pero no lea solamente las páginas religiosas, señores, ¡en las iglesias no hay laboratorios! los sacerdotes no son científicos, aunque debo reconocer que existen religiosos que se dedican también a la ciencia y que gracias a un monje llamado: Gregorio Mendel, comenzó toda esta parte interesante de la biología llamada: “genética”. Ojalá, que, muchos sacerdotes siguieran su ejemplo. Mire, se me ocurre que en lugar de andar mortificando tanto a los homosexuales y diciendo que no están en el plan de Dios, ¿por qué no denuncian a los sacerdotes pederastas (llamados antes pedofílicos) y se ponen a limpiar las iglesias? (¡de estas personas por supuesto!).
¡Ay no mijita! ¿Cómo crees? luego nos quedamos sin padrecitos, de por si que ¡ya no hay! deja eso en paz, ¡no le creas a la gente! ¡Son mentiras! ¡Son embustes de las sectas mija! ya ves la película esa tan fea mijita, la del padrecito ese que se acostaba con una chamaca. Diría la tía Carmela.
¡Pero en fin! felicito al canal 44 por estos temas, felicito a las conductoras, por la respuesta que le dieron a la persona que pensó que con su pregunta las ofendería y felicito al homosexual que tuvo el valor de presentarse en la televisión y decir: soy homosexual.
El “cambio” no va a venir de Vicente Fox, no va a venir del PRI, ni del PRD, ni de ningún partido político, el cambio que México necesita, es un cambio cultural, porque al cambiar nuestra cultura, cambiará la sociedad, cambiaremos a México. El cambio viene de adentro hacia fuera, si queremos ser mejores, tenemos que cambiar internamente para poder producir un cambio externo. Necesitamos cambiar nuestro pensamiento a un pensamiento crítico, analítico, reflexivo. Y sobre todo, que no se nos olvide que Jesucristo dijo algo muy sabio: “ama a tu prójimo, como a ti mismo”.
Permítame darle un consejo: lea, lea, lea, ¡pero lea algo que valga la pena! ¿No tiene tiempo? pues cuando vaya al baño ha hacer del 2, llévese un buen libro y verá ¡que bien se va a sentir! ¡Va a tirar basura y va a ganar cultura!
©Zyanya